Según un informe de la consultora PWC titulado “La gestión del agua en España. Análisis y retos del ciclo urbano en España”La creciente escasez de agua está forzando un cambio en la concepción sobre este recurso, así como en los modelos existentes para gestionarlo”.

Según la actual situación, el agua debe ser considerado como un bien escaso, básico para la vida humana, y de alto valor. Debemos por tanto trazar planes para luchar contra los efectos de la escasez, teniendo en cuenta el elevado riesgo de desertización que tenemos en España, y también, según nos recuerdan desde Bruselas, debemos cumplir con la normativa europea sobre tratamiento de depuración de aguas residuales.

Les invito a profundizaren el informe, que ofrece detalles sobre el ciclo del agua en España y los consumos hídricos desde el año 2000 al 2014.

Pero para que tengan una idea clara de cómo utilizamos el agua, les muestro a continuación un gráfico del artículo titulado ¿Cómo se reparte el consumo de agua en España? publicado en la web de iAgua, basado en el citado informe, en el que queda claro el reparto del consumo y también cuáles son las fuentes de donde obtenemos el agua, vean:

¿Cómo se reparte el consumo de agua en España? / Pablo González-Cebrián (iAgua)

PWC propone en su informe un nuevo modelo de gestión del agua que tendría los siguientes beneficios:

  • Para los consumidores:
    • Permitiría homogeneizar los precios y la calidad del suministro de agua en todo el territorio.
    • Mejoraría la información a los consumidores sobre los costes del agua y sobre el ejercicio de sus derechos.
    • Mejoraría el servicio recibido gracias al plan de inversiones que incluye el modelo.
  • Socioeconómicos:
    • Mejora de la competitividad de sectores estratégicos como el turismo o la agricultura,cuya actividad depende del agua.
    • Aumento de la actividad económica debido a las inversiones a realizar, con impactos positivos en el PIB, el empleo y la recaudación fiscal.
    • Reducción de los costes de suministro debido a la reducción en las pérdidas de agua por las nuevas inversiones en infraestructuras, con la mayor eficiencia operativa.
  • Medioambientales:
    • Reducción del estrés hídrico (escasez de agua) a medio plazo.
    • Reducción de la emisión de contaminantes dada la instalación de infraestructuras más eficientes.
    • Eliminarlos vertidos de residuos no depurados.

Si leen el informe verán que queda bastante por hacer, pero este es un asunto que preocupa de forma creciente a la sociedad, gobiernos e instituciones de muchos países y que, poco a poco, se va abriendo paso para encontrar y poner en marcha un nuevo modelo más acorde a la realidad hídrica también en España.

¡Saludos!

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