Cuando miramos a nuestro alrededor no nos resulta patente que está sustentado, en buena parte, por una gran cantidad de deuda emitida, pública y privada, que deberemos pagar durante muchos años.

Según el FMI, el endeudamiento de los países se encuentra en niveles récord, superando ampliamente el anterior máximo de 2009, y representa un riesgo para la economía global.

En un estudio, esta Institución indica que la deuda global total alcanzó los 164 billones de dólares en 2016 y representa el 225% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial. El mundo está ahora 12 por ciento más endeudado que en 2009, y se atribuye este aumento del endeudamiento a China, que por sí sola representa 43 por ciento del aumento en deuda desde 2007. Vean como ha evolucionado en el tiempo (FMI):

Deuda global evolución

Para los países desarrollados, la deuda pública representa 105% del PIB mundial, el nivel más alto desde la Segunda Guerra Mundial, y para los países emergentes llega hasta el 50%, algo no registrado desde la crisis de la deuda de los años 1980 que golpeó con fuerza a las economías en desarrollo. Vean (imagen del FMI):

Deuda global grupos de paises

Y en cuanto a la deuda privada, hay que decir que prácticamente se ha doblado en una década y ya alcanza el 120% del PIB mundial.

 

¿Estamos ante una burbuja?  Algunos expertos indican que ahora tenemos tipos de interés bajos y, por tanto, una deuda barata, cosa que no ocurría hace 10 años, y que es posible mantenerla mientras las economías continúen por la senda del crecimiento.

No obstante, el momento es delicado. La FED americana ha comenzado a reducir su nivel de Deuda, ya no compra bonos públicos y amortiza a vencimiento los que tiene, y por otro lado, en Europa, el BCE va a iniciar la misma estrategia a partir del próximo mes de septiembre. En ambos casos, esta reducción del crédito traerá consigo subidas en los tipos de interés. Pero para que den sus frutos estos planes hay una variable esencial cuyo nivel no debe descontrolarse: la inflación. Una senda de crecimiento, con la inflación controlada, puede permitir que aumenten los salarios, y el incremento de la demanda resultante haría elevarse el PIB nominal y la recaudación fiscal, contribuyendo a reducir el endeudamiento.

 

Muchos Gobiernos han elegido acudir al endeudamiento emitiendo Deuda Pública como solución para salir de la crisis financiera. Los préstamos han permitido sufragar los desequilibrios de las cuentas públicas y reanimar el crecimiento. Y también ha ocurrido algo semejante en la deuda privada, sobre todo de las empresas, y en menor medida de las familias. Resultado: el incremento de la deuda global mundial ha sido mucho mayor.

El peligro real que nos acecha es la hipoteca sobre el futuro que esto pueda suponer para las próximas generaciones.

¿Cómo lo ven ustedes?

 

¡Saludos!

 

 

 

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