El tema del desarrollo inclusivo lo traté referido a Latinoamérica en “LAT-7 – ÍNDICE DE DESARROLLO INCLUSIVO (IDI)”. En dicha entrada les mostraba qué es este índice, como se forma y qué ventajas tiene comparándolo con los más usualmente utilizados, como el PIB o la Renta per cápita. Les recomiendo que la relean, al menos en su primera parte, antes de seguir.

 

Visión general:

Hoy quiero abordar la aplicación de este índice a España y ver cómo se reflejan sus diferentes componentes, pero antes quisiera recordar que, aunque el PIB sigue siendo el indicador más utilizado por los políticos en general para medir el éxito y el desarrollo económico de un país, y también como referencia para elaborar sus políticas macroeconómicas, la gran mayoría de las personas no evalúan el progreso económico de sus respectivos países por el PIB, sino por los cambios experimentados en sus propias condiciones de vida, y el IDI nace para ajustarse más a esta última visión.

Les dejo un esquema de los indicadores que se utilizan para que tengan una referencia:

Indice de desempeño inclusivo IDI

 

Según el último informe del World Economic Forum (WEF):

  • El 64% de las economías de las que se dispone información han mejorado sus resultados en el IDI a lo largo de los últimos cinco años.
  • En el 27% de las economías analizadas el IDI ha disminuido mientras el PIB per cápita ha aumentado.
  • De las economías del G7, Alemania (puesto 12) es la mejor posicionada, seguida de Canadá (17), Francia (18), Reino Unido (21), Estados Unidos (23), Japón (24) e Italia (27), aunque muchos de estos países tienen grandes diferencias en los resultados de cada bloque de indicadores.

 

España:

El Foro Económico Mundial, en su informe “Índice de Desarrollo Inclusivo 2018”, donde se evalúa anualmente el progreso de más de 100 países en diferentes dimensiones económicas, muestra que España tiene una valoración de 4,40 puntos sobre un máximo de 7 en el IDI (Inclusive Development Index), lo que lleva a situarse en el puesto 26 del grupo de 30 economías, por delante de economías cercanas como Italia, Portugal y Grecia.

WEF-IDI Economias avanzadas 2018
Fuente: World Economic Forum – The Inclusive Development Index 2018

Además del lugar que ocupa la cuarta potencia europea según algunos, es preocupante que en los últimos cinco años la tendencia haya sido negativa (-2, 12%).

Estos datos de los países denominados avanzados dan para pensar un poco y quizás sorprenderse, por ejemplo, con Estados Unidos y Japón (tantas veces puestos como ejemplo en algunos círculos) que fíjense por donde andan.

Aquí vemos también los países del grupo de “economías emergentes” que están por encima del IDI español:

WEF-IDI Economias emergentes 2018
Fuente: World Economic Forum – The Inclusive Development Index 2018

 

Según este mismo informe, si miramos el PIB per cápita nos quedamos en la posición 23 de las economías avanzadas, una posición muy parecida a la del IDI (26), o la del indicador de desarrollo y crecimiento (24), mientras que el de productividad laboral (16), y el de esperanza de vida saludable (7) nos dejan en mejor lugar.

A lo anterior se puede añadir que según una encuesta que realiza anualmente el Foro, España está en el lugar 104 (de 137 países) en cuanto a confianza en la clase política, y también está en puestos de cola en cuanto a la burocracia administrativa, la malversación de fondos públicos, el cobro de comisiones, y el endeudamiento.

 

La consecución de mejoras en este “Cuadro de mando” de indicadores debería ser un objetivo clave para cualquier Gobierno, para lo que tendría que trazar un Plan a medio y largo plazo, pero tengo la percepción de que llevamos tiempo que estamos “a la que salta” con pensamientos a corto, como mucho 4 años, y sin mirar mucho más allá, y así no se puede llevar adelante una verdadera y profunda dirección política y económica.

¡Hay que ponerse las pilas!

 

Saludos.

 

 

#IDI, #Indice de desarrollo inclusivo, #España, #WEF

(Imagen de cabecera: Pixabay)