Hoy han prometido sus cargos los nuevos ministros y ministras del Gobierno de Pedro Sánchez. Por lo que he visto y leído, la composición ha sido muy comentada ya que está formada por personas que son líderes en sus respectivos ámbitos, aquí y a nivel europeo, alguien ha dicho que es un Gobierno de tipo tecnócrata. No sé si tanto, pero lo cierto es que parece que nadie les tiene que explicar de que van sus respectivas carteras.

Ha sorprendido por lo no esperado de los perfiles, por ejemplo el de Pedro Duque, conocido por su faceta como astronauta pero que se va a encargar del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, o como el de Fernando Grande-Marlaska que ocupará Interior y que proviene de la vocalía del Consejo General del Poder Judicial a propuesta del PP, y también por la recomposición de algunas carteras y creación de otras.

Me ha sorprendido gratamente la de Ciencia, Innovación y Universidades, parece que por fin nos vamos a “poner las pilas” e intentar generar productividad a base de formación, investigación y patentes registradas, no sólo bajando salarios. También me parece razonable que se haya añadido Formación Profesional a la tradicional cartera de Educación que llevará Isabel Celaá, quizás sea una forma de potenciar, darle calor y visibilidad a dicho tipo de formación tan necesario en nuestro país. Y como no, la potenciación de las nuevas energías renovables que parece se van a realizar desde la cartera de Transición Ecológica, con Teresa ribera al frente.

Pero, aunque se esperaba una composición paritaria (50-50) entre hombres y mujeres, ha sorprendido mucho que la gran mayoría (11 de 18) sean mujeres, y que las carteras que tradicionalmente han tenido más peso, como son Economía y Empresa, y también Hacienda, las vayan a llevar adelante dos mujeres, Nadia Calviño y Mª Jesús Montero respectivamente. Grata noticia, que incluye en la estructura del gobierno la diversidad existente en la sociedad.

¡Ánimo, suerte, y adelante!

Hay trabajo por hacer, y aunque los principios puedan tener buena pinta, ahora hay que empezar a demostrarlo.

¡Saludos!