Imaginando el futuro – Sociedad y riqueza (y2)

#Sociedad #Riqueza #Empleo

*Imaginando el futuro – Sociedad y riqueza (y2)*

 

Como les indiqué en mi entrada anterior, sigo con la parte destinada a la sociedad y el reparto de su riqueza, repasando algunos de los asuntos que están analizándose en estos momentos.

 

Contrato social:

Cuando hablamos de desigualdad y de cómo frenarla, es necesario hablar del contrato social, entendido como el conjunto de convenios implícitos y explícitos que determinan lo que cada ciudadano y cada grupo social contribuye al Estado y lo que recibe de él.

Por tanto, en la medida en que cambia la participación de cada uno en el empleo y, por tanto, en la obtención de ingresos que a su vez generan aportaciones al Estado, deben cambiar las “reglas de juego” que identifican el contrato social.

La evolución actual nos va llevando hacia unas sociedades en la que una parte importante de las personas tienen trabajos precarios, y otra parte, son parados tecnológicos. Y lo que se prevé es que esta sea una situación casi-estructural en los próximos años, y además sea globalizada.

Las preguntas que se plantean los expertos para así analizar posibles soluciones, se centran en intentar ver cómo afectará al contrato social este nuevo escenario de revolución tecnológica, fundamentalmente en cuanto a:

  • La elevada globalización de las industrias
  • Los flujos de capitales transnacionales
  • Los altos niveles de población que migra
  • La capacidad de consumo de los ciudadanos
  • La transversalidad del impacto tecnológico

 

Renta básica

La idea de la Renta Básica lleva años discutiéndose entre colectivos sociales de todo el mundo, pero ahora algo está haciendo que también empresarios, partidos políticos, Gobiernos, etc. (incluso el propio Foro de Davos) estén reflexionando desde hace un par de años sobre la posibilidad de crear una renta básica universal, como posible alternativa de solución a la crisis de nuestros modelos económicos y sociales.

Evidentemente cada grupo defiende sus intereses y enfoca el tema de una determinada forma, pero la coincidencia es plena en cuanto a que el desarrollo de los robots y la inteligencia artificial van a dibujar un futuro en el que se eliminarán gran cantidad de puestos de trabajo actuales, quedando muchas personas sin una actividad profesional a la que dedicarse, y con dificultad para “reciclarse”, pero manteniendo las mismas necesidades del día a día. Así, proponen la concesión de una renta básica universal, que permita reducir o limitar el impacto que supondrá en el empleo y en los ingresos de las personas, pero también el que afectará al consumo y el gasto, es decir, a los ingresos de las empresas por las ventas de sus productos.

Desde el punto de vista del Foro de Davos, esta renta básica debería ser una renta mínima, es decir, una cantidad de dinero que después la población completaría con trabajos precarios o minijobs. Sin embargo, los movimientos sociales manifiestan que lo ideal es conseguir implantar una renta básica universal digna, que satisfaga las necesidades básicas de las personas.

En varios lugares del mundo empiezan a ensayarse diferentes fórmulas, por ejemplo:

  • Alaska fue el primer estado que concedió la renta básica en todo su territorio. Se basa en un fondo al que anualmente aportan las petroleras desde 1976, según sus beneficios, y que ha permitido que en el año 2014 cada habitante recibiera 1.884 dólares (aunque el importe varía cada año).
  • En EEUU ha sido el lobby tecnológico de Silicon Valley el primero en analizar esta opción de forma más académica, con un grupo de trabajo propio que estudia el efecto en un determinado grupo de población.
  • En Ontario (Canadá) se han otorgado rentas básicas de forma limitada.
  • En Finlandia se ha iniciado una prueba este año, otorgando una renta básica de 560 euros a 2000 personas en paro, con una duración de dos años, para ver realmente cual es el impacto sobre las decisiones de búsqueda de empleo de estas personas.
  • En los Países Bajos, una treintena de municipios llevan a cabo a partir de enero de 2016, el proyecto piloto de renta básica.
  • En Suiza los ciudadanos establecieron un comité de “iniciativa popular federal para una renta básica incondicional”, proponiendo una renta básica de forma que cada adulto obtendría unos 2.300 euros al mes y cada niño unos 602 euros. Finalmente fue rechazada por el 78% de los participantes en un referéndum al efecto.
  • En Namibia, la India y Brasil, han experimentado con varios tipos básicos de ingresos.
  • En España, hace pocos días se ha presentado una iniciativa en el Congreso para otorgar una renta mínima de 426 euros durante el tiempo en que una persona sin recursos no tenga empleo y esté vinculada a la formación o búsqueda de trabajo, aunque se está solicitando que se suba a 660 euros que es la recomendación de la Unión Europea. De momento está en fase de debate entre los partidos.

 

La renta básica (o ingreso incondicional) ha sido teorizado por muchos escritores y economistas, y en suma lo que pretende es la erradicación de la pobreza, reducir la desigualdad, la injusticia social y la emancipación de la persona.

Desde hace años, debido a las crisis estructurales y del sistema financiero que estamos sufriendo, muchos trabajadores se han visto obligados a aceptar puestos mal remunerados, y a renunciar a los beneficios sociales. Una renta básica, según sus defensores, ayudaría a reducir el desempleo, al aumentar la renta disponible de los ciudadanos, y su capacidad de consumo.

Otros efectos favorables que se le suponen son:

  • Ser un medio para reconocer el trabajo no remunerado que realizan numerosas personas, en actividades como en el cuidado de los hijos o de los familiares enfermos o ancianos.
  • Mejorar el bienestar social del país, en casos donde existen porcentajes notorios de ciudadanos que viven por debajo del umbral de la pobreza.

No obstante, en contra de implementar una renta básica suelen utilizarse argumentos como la imposibilidad de su financiación, o el efecto de promover el desempleo al desanimar a los parados a ir a trabajar por sueldos similares a la misma.

 

Impuestos a los robots

 

Es un tema que está muy de actualidad por lo innovador y hasta extraño que parece.

En Junio del año pasado se presentó en el Parlamento Europeo un informe “Informe de Personas Electrónicas”, proponiendo un estudio para que los robots tuviesen personalidad jurídica propia y específica, poder responsabilizarles de sus acciones, y que contribuyesen con sus impuestos y cotizaciones a la seguridad social, dado que su entrada masiva en la industria provocará un fuerte impacto negativo en el empleo y a su vez pondrá en jaque la viabilidad de los sistemas de seguridad social.

No obstante, existen posiciones en contra por parte de los desarrolladores de los robots que no ven esto factible a corto plazo ya que frenaría la producción. Además indican que también surgen nuevos trabajos relacionados con el cuidado y mantenimiento de los propios robots. Otros indican que si los robots pagan impuestos se va a desincentivar la inversión en innovación.

Desde luego que este es un tema muy interesante, pero ya puestos, nos podríamos preguntar ¿tendrán los robots jubilación?

Creo que en definitiva se trata de una forma de que la actividad industrial colabore más con sus impuestos y cotizaciones hacia el Estado, dados los grandes incrementos en productividad que se prevén con la introducción de robots y otros elementos de Inteligencia Artificial.

 

 

Pensiones

Sin entrar en las profundidades propias que supone hablar de cómo debe ser el futuro y que modelo de Pensiones es mejor (reparto o capitalización), y teniendo en cuenta que ya está planificada una rebaja anual de las pensiones, al menos en España, sí que puede afirmarse que la reducción de las cotizaciones a la Seguridad Social motivadas por la temporalidad y precariedad del empleo, y la revolución que se nos viene, van a hacer necesario reinventar el sistema.

Este tema de las pensiones tiene un aspecto especial, muy ligado al concepto de contrato social, y es que el momento de la jubilación es el momento en el que, con mayor claridad, se pasa de aportar al Estado a recibir de él, lo que habrá que valorar convenientemente en los estudios que se realicen sino se quiere perjudicar gravemente a ese “contrato”.

 

Todos estos temas están relacionados con el mantenimiento del Estado como algo nuclear en la sociedad, y con la necesidad de que siga existiendo si queremos que las sociedades no sean sólo la suma de individuos aislados, sino el resultado de la vivencia en común de los mismos. Como siempre, es una opinión, y cada uno tendrá la suya.

Con esta entrada, solo me queda por invitarles a leer la última de esta serie que, a modo de resumen, publicaré próximamente.

 

Gracias por leerme, espero que les haya gustado, nos vemos pronto ¡¡

Saludos.

 

(Imagen de cabecera: Pixabay)

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5 comentarios

  1. […] IMAGINANDO EL FUTURO – SOCIEDAD Y RIQUEZA (Y2) […]

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  2. juanarangosite · · Responder

    Interesante lo que plantea tu post, un mundo turbulento en el que el efecto de la desigualdad, la falta de oportunidades y la tecnología juegan un papel que está transformando y transformara l mundo del futuro, La cuestión es prepararse y enfrentar esos retos.

    Le gusta a 1 persona

    1. De acuerdo, hay que ir a por los retos. Gracias por pasarte y comentar. Saludos!

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  3. […] IMAGINANDO EL FUTURO – SOCIEDAD Y RIQUEZA (Y2) […]

    Le gusta a 1 persona

    1. Muchas gracias por enlazar y compartir todas estas entradas de mi blog. Un fuerte abrazo ¡

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