Imaginando el futuro – Tecnología y empleo (2)

#Futuro #Tecnología #Industria #Empleo

Una vez vistas las características de esta cuarta revolución industrial y los principales factores del predominio de la tecnología que la integra, en la entrada anterior, hoy me acerco a hablar de los efectos que se prevén tanto en la industria como en el empleo.

Esta última parte sobre Tecnología y Empleo la voy a dividir a su vez en dos entradas para facilitar su lectura.

 

INDUSTRIA Y EMPLEO

 

Industria

En el plano industrial, la estrategia de las fábricas, la de las cadenas de producción, de su gestión, organización y control internos, están evolucionando al ritmo que les va marcando la continua innovación tecnológica, transformando los métodos y procesos productivos, esto es, cambiando el “modo de producción”.

La utilización creciente de tecnología también traerá nuevas formas de trabajo. Ya hoy en día cada vez más empresas están flexibilizando la jornada y permitiendo que sus trabajadores puedan trabajar desde donde quieran y como quieran, utilizando herramientas tecnológicas. Pero esto es sólo la punta del iceberg.

Lo que veremos, dicen los teóricos, es una “fábrica inteligente“. Verdaderamente inteligente. El principio básico es que las empresas podrán crear redes inteligentes de producción, que podrán controlarse a sí mismas a lo largo de toda la cadena de valor de su actividad.

 

En el Foro de Davos, en Enero de este año, se puso de manifiesto que cuando se habla de Revolución 4.0 se está pensando en: nanotecnologías, neurotecnologías, robots, inteligencia artificial, biotecnología, sistemas de almacenamiento de energía, drones e impresoras 3D. Pero también en que esto mismo creará una gran contradicción: la cuarta revolución podría acabar con cinco millones de puestos de trabajo en los 15 países más industrializados del mundo.

El futuro del empleo estará compuesto de tipos de trabajo que no existen hoy, en industrias que usan tecnologías nuevas, y con condiciones globales desconocidas a nivel mundial.

Aun así, los empresarios parecen entusiasmados, según se desprende del último Barómetro Global de Innovación de 2016, una medición que publica General Electric cada año y que recoge opiniones de más de 4.000 líderes y personas interesadas en las transformaciones de 23 países. Sus principales resultados son:

  • El 70% de los ejecutivos tiene expectativas positivas
  • El 85% cree que las innovaciones de los sistemas ciberfísicos serán beneficiosas
  • El 64% está dispuesto a asumir los riesgos de innovar
  • El 17% teme por el impacto negativo en los trabajadores

Aunque la distribución regional es desigual y son los mercados emergentes de Asia principalmente los que están adoptando los cambios de manera más disruptiva que sus homónimos de las economías desarrolladas, ya que estos bruscos cambios son difíciles de llevar a la práctica. El dominio de los gigantes de Internet estadounidenses y asiáticos seguirá consolidándose este año y en principio no se prevé que encuentre gran oposición en empresas europeas.

Preocupa también que este proceso de transformación sólo beneficiará a quienes sean capaces de innovar y adaptarse rápidamente, o lo que es lo mismo, aquellas empresas que no se adapten no lograrán sobrevivir. Y si este proceso ocurre a toda velocidad, como señalan los entusiastas de la cuarta revolución, el efecto puede ser más devastador que el que generó en su momento la tercera revolución, ¿recuerdan las “punto com”?

 

Automatización de trabajos

La disponibilidad cada vez más generalizada de herramientas de inteligencia artificial sencillas, accesibles, y planteadas como servicio, está permitiendo que las compañías empiecen a subir sus datos a la nube para desarrollar y ajustar algoritmos que desempeñen todo tipo de tareas. Sobre esto, se producirá una brecha digital con aquellas compañías que sigan gestionando sus procesos de forma más o menos manual.

En este sentido, un estudio de la compañía española Inbenta sobre cómo los chatbots (asistentes virtuales) influirán en los servicios de atención al cliente de las empresas concluye que antes de 2020 los agentes de call center habrán desaparecido siendo sustituidos por chatbots inteligentes. Según los datos que maneja esta firma, especializada en procesamiento del lenguaje natural y en búsqueda semántica, casi un 50% de las tareas remuneradas a día de hoy podrían ser automatizadas, y en el caso de las realizadas por agentes de call center, el porcentaje podría elevarse a casi un 100%.

Inbenta asegura que la implantación de este tipo de software en las empresas está aumentando notablemente, aunque la intervención humana aún es necesaria en un gran número de casos. A día de hoy todavía es limitado el alcance de la inteligencia artificial.

No obstante, esta compañía indica que esta nueva industria generada por la inteligencia artificial generará los mismos, o incluso más empleos de los que elimine. Especialmente en campos como la ingeniería, el software, el hardware o la lingüística, que serán los perfiles más demandados en esta nueva era.

 

Pero este cambio de personas por máquinas (robots) no parece que será tan fácil, sino más bien complejo. La orientación general es que no será un cambio directo sino que serán determinados perfiles laborales los que dejaran de existir y otros nuevos los que se crearan, aunque todavía no se atisba cuales serán muchos de estas nuevas ocupaciones. De hecho, en países que están planificando las asignaturas que tendrán que ofrecer los centros de estudios profesionales a los alumnos dentro de 5 ó 10 años, no saben cuáles incluir por que dependen mucho de cuán rápido sea el proceso de evolución tecnológica.

 

En las pasadas revoluciones industriales, las nuevas industrias contrataban a más personas de las que perdían su trabajo en las empresas que cerraban por no poder competir con las nuevas tecnologías. Ante la Cuarta podemos estar ante el fin o el cambio del trabajo y del empleo tal como se han conocido hasta ahora. Se sustituye mano de obra no solo en tareas sencillas de manipulación, también en actividades cognitivas bastante complejas y nada rutinarias.

En la actualidad, el 8% de los puestos de trabajo son ocupados por robots, pero en 2020 este porcentaje se elevará al 26%. Robots que, además, serán cada vez más autónomos y capaces de interactuar y de ejecutar y tomar de decisiones más complejas. Gracias al ‘big data’, los robots disponen ahora de una formidable base de datos que les permite experimentar y aprender qué algoritmos funcionan mejor.

 

Consultoras como Deloitte y McKinsey han realizado estudios sobre ello y hablan de que en el futuro los robots harán, no algunas, sino muchas de las actividades que hoy realizamos las personas. Como ocurrió con la automatización de la industria del automóvil. O como está ocurriendo actualmente, y de forma masiva, en muchas factorías chinas. Pero eso no significa que las personas vayan a ser reemplazados y borrados total o parcialmente del mapa laboral.

Un estudio publicado en julio de 2016 por McKinsey sobre los empleos que serán realizados en el futuro por los robots afirma que el debate hombre-máquina requiere muchos matices, después de analizar más de 2.000 diferentes actividades de unos 800 empleos en varios sectores en Estados Unidos. Según la consultora, el error es pensar en términos de empleos concretos en lugar de actividades, es decir, que la pregunta deberíamos hacernos sería: ¿qué tareas de la que ahora hago pueden ser automatizadas y cuáles no?

La principal conclusión de dicho informe es que la tecnología actual permitiría automatizar el 45% de las actividades que realizamos a lo largo del día en nuestros trabajos, pero sólo el 5% de los empleos. Es decir, que muchos empleos seguirán existiendo como tales, aunque serán distintos a como hoy los conocemos.

Cuidado, que hablan de la tecnología actual, no de la que habrá en 2, 5, ó 10 años.

Les muestro un cuadro en el que se muestra la susceptibilidad al cambio dependiendo del tipo de actividad que se desarrolle:

automatización trabajo

Y a continuación otro sobre las actividades que podrían ser objeto de automatización según el Sector económico en el que se realicen:

automatización trabajo

 

No hay que perder de vista que este estudio se refiere a EEUU y que no en todas partes es similar el entramado empresarial, ni el nivel de innovación tecnológica, ni las condiciones de trabajo, etc.

 

Continuará……….en la próxima entrada.

Saludos,

 

(Imagen de cabecera: Pixabay)

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6 comentarios

  1. Un gran análisis Francisco, reflexionaba durante éstos días cual es la materia prima que permite el desarrollo del Software y creo que resultaría deseable el desarrollo e implantación de un sistema operativo comunitario y europeo que sirva de soporte estratégico para la creatividad en nuestro entorno geopolítico. O como nos sucede con la energía, de nuevo acabaremos dependiendo de la “generosidad” exterior. Que será donde se cree ese empleo. Un abrazo.

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    1. Gracias por tus palabras Carlos. Creo que esto del interior/exterior nos sigue desde que éramos pequeños, y antes, y lo va a seguir haciendo…..Saludos ¡¡

      Le gusta a 2 personas

  2. […] IMAGINANDO EL FUTURO – TECNOLOGÍA Y EMPLEO (2) […]

    Le gusta a 1 persona

  3. andrespedrera · · Responder

    Muy buen análisis Francisco. Visita nuestra web donde puedes encontrar el ranking de perfiles más demandados para el 2017. Apuesto a que ambos artículos se complementan.

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias, voy para allá.

      Me gusta

  4. […] IMAGINANDO EL FUTURO – TECNOLOGÍA Y EMPLEO (2) […]

    Le gusta a 1 persona

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