Pues eso, votar en Navidad, ya tenemos aquí el nuevo lema, otro mensaje genial que ha surgido para desprestigiar y presionar a todos los que no han tenido nada que ver con la fecha elegida. Digo genial porque este tipo de mensajes llegan y calan en la mente de muchas personas y de muchos medios de comunicación, que para eso se lanza.

 

Pero este proceder no es algo nuevo, hasta hace poco los mensajes eran del tipo de que había que formar gobierno inmediatamente, para dar estabilidad, para no ser el hazmerreír de Europa (parece que en las anteriores elecciones no hacíamos reír a nadie y en estas sí ¿?). Y antes de eso, se rechazó el mandato del rey, se pedía mucha agilidad en la otra investidura, y ahora vamos con otro paso, el suficiente para que pasen 2 elecciones autonómicas por medio, pero eso sí, negociando sobre la corrupción, incluida la propia. Que grandes ¡

Si lo más importante es formar Gobierno a cualquier precio, ¿por qué no se hizo antes?, oyendo algunos comentarios parece que no sea bueno haber votado a partidos diferentes, mejor si hubiésemos votados todos al mismo……………….. ufff que se me vienen otros tiempos a la cabeza.

 

¿Se imaginan votar el día de Navidad?

  • Uy que disparate más grande ¡
  • Así va España ¡
  • Quien ha permitido esto ¡
  • …………………… no sigo.

 

Ya veremos hasta donde llegamos con tanto mensaje y sin dar soluciones.

 

Pues de eso se trata, de cortinas de humo, de frases que frecuentemente se asimilan a algo cercano, elemental, a la “sabiduría popular”, etc.

Hacer esto es mucho más fácil que explicar cómo está la situación realmente y como se va a resolver la problemática general, por ejemplo, ¿por qué la deuda está en las magnitudes que está (solo superada a principios del s. XX, estando por debajo desde entonces)?

Los que tienen la respuesta, que la hay, no la cuentan, y así en este caso como en tantos otros permiten que se llenen páginas de periódico y horas de noticiarios televisivos con frases, lemas, mensajes, mantras, y suposiciones, muchas suposiciones e interpretaciones de lo que se supone pero que no se sabe. Un disloque ¡

Y mientras nos enfrascamos en discutir sobre el humo una y otra vez, el tiempo sigue pasando para servir quién sabe a qué estrategia de partido y de sus dirigentes, y la situación sigue igual o peor (salvo para algunos que parecen encontrarse cómodos en esta situación de “en funciones”).

 

Nos vemos en Navidad ¡                                         (espero que mucho antes)